Playas infinitas de arena blanca
La costa norte del Perú, con sus bellas playas arenosas acariciadas por las tibias aguas del océano Pacífico y bendecidas por un eterno brillo solar, es el destino ideal de vacaciones. Pocos lugares ofrecen la combinación de naturaleza, deportes acuáticos, entretenimiento, tradición e historia, por no mencionar la exquisita cocina regional basada en la fresca captura diaria de los pescadores locales.
Al venir desde el norte, encontraremos primero la región de Tumbes, fronteriza con Ecuador. Aquí, en las 2972 hectáreas de manglares del Santuario Nacional de Tumbes los visitantes pueden ver al cocodrilo americano, magníficas aves fragatas y al mapache cangrejero, y surfear al lado de abundante vida marina en la caleta de pescadores de Zorritos. Al adentrarnos hacia el este de Zorritos nos encontramos con el Parque Nacional Cerros de Amotape, zona protegida por ser la única región de bosque seco ecuatorial del Perú y con los baños medicinales de barro de Hervideros. Más al sur está Punta Sal, una de las más bellas playas de la región, cuyas tibias y tranquilas aguas invitan a surfear junto con los delfines y con los leones marinos. Los pescadores locales realizan sus faenas mar adentro capturando peces espada, lubinas y anguilas entre otras especies. La pesca de cangrejos se hace desde luego en las orillas.
Entrando a la región Piura llegamos al famoso balneario de Máncora, donde encontramos el mejor lugar para surfear, los hoteles más exclusivos y la más animada vida nocturna. Vichayito es por su parte un apacible paraíso de vida marina donde se puede ver la migración de ballenas durante el mes de noviembre. Los Órganos es ideal para la pesca de altura, tal como lo es Cabo Blanco, la famosa guarida de Ernest Hemingway, quien vino aquí durante años para la pesca del marlín negro. Cabo Blanco es asimismo célebre por la poderosa izquierda tubular que atrae a surfistas de todo el mundo. O si desea menos agitación puede ir a Norura, una de las más espléndidas playas del país, que forma una amplia bahía muy poco concurrida con dunas de arena y perfecto mar azul.
Cuenta la leyenda que el dios Naylamp llegó al Perú por Lambayeque en un caballito de totora, dando inicio a una tradición que perdura hasta hoy.
Aquí y en La Libertad, en particular en Huanchaco, los pescadores son expertos navegantes en estos artefactos hechos a mano. Chicama ostenta el honor de albergar la más larga izquierda tubular del mundo mientras que Pacasmayo, uno de los principales puertos del país durante el siglo XIX, ofrece una magnífica arquitectura y una adorable línea de playas bordeadas de restaurantes.
Las grandes civilizaciones Moche y Chimú ocuparon alguna vez extensas áreas de la costa norte y es aquí entre Lambayeque y La Libertad donde se puede encontrar las más impresionantes ruinas y objetos de arte. Se puede visitar también la más grande ciudad de adobe en Chan Chan, admirar los coloridos frisos de Huaca de la Luna y Huaca El Brujo, y ver la magnificencia de las Tumbas Reales de Sipán. En Trujillo se puede admirar la hermosa arquitectura colonial, donde se lleva a cabo cada año el Concurso Nacional de Marinera.
