La ciudad de Pisco se localiza en medio de un vasto desierto de arena en la costa central peruana a 290 Km. al sur de Lima. Su litoral está colmado de hermosas y prístinas playas y su proximidad a atracciones históricas y naturales han transformado a esta ciudad en una plataforma turística de primera magnitud. La Reserva Nacional de Paracas y las islas Ballestas, al sur de la ciudad, están repletas de especies marinas y aves, así como de pingüinos de Humboldt y de lobos marinos, que pueden ser vistos de cerca por los visitantes. En la reserva se puede también ver el misterioso geoglifo conocido como El Candelabro. A corta distancia tierra adentro de Pisco se encuentran las ruinas de Tambo Colorado, un centro urbano incaico que data de 1450 desde donde se obtienen vistas panorámicas del fértil valle costero.
No es un accidente que la ciudad lleve el mismo nombre que la bebida nacional del Perú. El territorio de Pisco ha sido ocupado en el pasado por las culturas prehispánicas Nazca y Paracas, cuyos hábiles alfareros producían unas ánforas denominadas piskos, utilizadas para guardar bebidas de todo tipo. Los piskos fueron utilizados posteriormente para almacenar el mosto de la uva cuyo producto fermentado adquirió el nombre del envase que lo contenía. Pisco es también famosa por ser el lugar donde el Libertador José de San Martín creó la primera bandera peruana, y porque en el año 2007 sufrió un devastador terremoto que destruyó el 70% de la ciudad.
